El CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, ha refutado públicamente las afirmaciones de que las batallas legales contra el gobierno federal de Estados Unidos son imposibles de ganar. Sus comentarios responden a las declaraciones de la fundadora de Theranos, Elizabeth Holmes, quien sugirió que las acusaciones federales son casi imposibles de derrotar. Garlinghouse destacó la victoria legal parcial de Ripple contra la SEC en 2023 como evidencia de que los acusados determinados pueden lograr resultados significativos. En diciembre de 2020, la SEC demandó a Ripple, alegando que la empresa vendió XRP como un valor no registrado. Ripple decidió luchar contra el caso, invirtiendo más de 150 millones de dólares en su defensa. El tribunal finalmente dictaminó que XRP en sí no es un valor, aunque se encontró que las ventas institucionales de Ripple violaron las leyes de valores. Las declaraciones de Garlinghouse enfatizan que, aunque los casos federales son desafiantes, no son insuperables. Holmes respondió a la afirmación de Garlinghouse señalando que el caso de Ripple fue civil, no penal, y que involucró sanciones financieras en lugar de cargos criminales. A pesar de esta distinción, la postura de Garlinghouse ha resonado entre muchos que creen que las victorias legales contra el gobierno de Estados Unidos son posibles.