El restaking, un método en finanzas descentralizadas (DeFi) que reutiliza activos apostados para asegurar redes adicionales, está bajo escrutinio por su equilibrio entre riesgo y recompensa. Aunque promete mayores rendimientos, también introduce riesgos significativos al superponer seguridad a través de múltiples protocolos utilizando el mismo colateral. Este enfoque puede conducir a la centralización, ya que solo los grandes operadores pueden gestionar eficazmente las complejidades de posiciones en múltiples redes. Los rendimientos del restaking suelen ser sintéticos, derivados de emisiones de tokens y tarifas especulativas en lugar de una actividad genuina de la red. Esto genera preocupaciones sobre la sostenibilidad a largo plazo del restaking, ya que el modelo depende de incentivos reciclados en lugar de una utilidad verificable en la cadena. A medida que DeFi evoluciona, existe una necesidad creciente de sistemas de rendimiento que prioricen la transparencia y la actividad económica real sobre abstracciones complejas de riesgo.