La startup de inteligencia artificial Recursive ha salido de su modo sigiloso, anunciando una ronda de financiación de 650 millones de dólares para avanzar en su tecnología de IA auto-mejorable. Fundada por Tim Rocktäschel, ex científico jefe de DeepMind, Recursive tiene como objetivo permitir que los sistemas de IA realicen sus propios experimentos para la auto-optimización. La ronda de financiación, que fue descrita como "severamente sobresuscrita", estuvo liderada por GV (Google Ventures) y Greycroft, con la participación de NVIDIA y AMD Ventures. La empresa ahora está valorada en 4.650 millones de dólares. El equipo de Recursive incluye a más de 25 miembros, muchos de los cuales han liderado investigaciones en laboratorios prominentes como OpenAI, Meta y Salesforce. El enfoque de la startup está inspirado en el concepto de que la inteligencia humana resulta de un proceso evolutivo abierto, sugiriendo que el camino hacia la superinteligencia radica en automatizar el descubrimiento científico en lugar de depender de algoritmos de IA diseñados manualmente.