Un reciente informe técnico de Google Quantum AI revela que los recursos necesarios para romper la encriptación de criptomonedas se han reducido a aproximadamente 500,000 qubits físicos, una disminución de 20 veces respecto a estimaciones anteriores. Este desarrollo transforma la amenaza cuántica de una hipótesis lejana a un riesgo cuantificable a medio plazo. Las vulnerabilidades actuales se dirigen principalmente a los mecanismos de firma basados en criptografía de curva elíptica, afectando tanto las transacciones en tránsito como los activos estáticos. El informe destaca que alrededor de 6.9 millones de BTC, que representan aproximadamente el 33% del suministro total, y numerosas cuentas de Ethereum tienen claves públicas expuestas, lo que representa riesgos potenciales. Aunque las capacidades de hardware aún están rezagadas, las optimizaciones algorítmicas continúan avanzando, con el esperado 'Día Q' que podría ocurrir entre 2028 y 2035. El principal desafío en la transición radica en la gobernanza más que en la tecnología.