La llegada de la computación cuántica está pasando de ser un riesgo teórico a un desafío urgente para la industria criptográfica, ya que los sistemas existentes deben hacer una transición rápida hacia la criptografía post-cuántica. Las estimaciones sugieren que los "nodos cuánticos" podrían surgir tan pronto como en 2029, dejando una ventana estrecha para la adaptación, más corta que la mayoría de los ciclos de actualización de la infraestructura financiera. Los inversores están anticipando los riesgos estructurales, dirigiendo capital hacia protocolos blockchain que han actualizado su cifrado para ser resistente a la computación cuántica y hacia entidades enfocadas en mejorar la seguridad en este ámbito.