Una herramienta de seguridad propuesta tiene como objetivo mejorar la seguridad personal al permitir que las personas alerten discretamente a las autoridades en emergencias. El concepto implica preseleccionar palabras secretas que, cuando son detectadas por un dispositivo como un teléfono o un reloj inteligente, llaman automáticamente al 911 y comparten la ubicación en tiempo real del usuario con la policía. Esta herramienta podría ser especialmente beneficiosa para los poseedores de criptomonedas preocupados por secuestros o robos. El sistema está diseñado para disuadir el crimen aumentando la probabilidad de una respuesta policial inmediata, lo que podría hacer que tales delitos sean menos viables. La herramienta requiere una activación deliberada por parte del usuario, minimizando el riesgo de uso indebido por parte de las autoridades y preservando las libertades civiles.