El sector de las monedas de privacidad está pasando de centrarse en el anonimato a desarrollar una infraestructura preparada para el cumplimiento normativo, según un informe de Huobi Growth Academy. A medida que el capital institucional domina cada vez más el mercado de criptomonedas, la privacidad se vuelve esencial para la integración de la blockchain en el sistema financiero. El informe destaca que, aunque los modelos completamente anónimos como Monero ofrecen seguridad a nivel individual, su falta de auditabilidad plantea desafíos para la adopción institucional. El informe señala un cambio hacia la "privacidad selectiva", ejemplificado por proyectos como Zcash, que equilibran la privacidad con el cumplimiento regulatorio mediante características como las claves de visualización. Este enfoque permite un anonimato controlado y una divulgación selectiva, alineándose con las necesidades institucionales. Además, la aparición de "Privacy 2.0" marca un avance hacia la computación que preserva la privacidad, ampliando el papel de la privacidad desde el ocultamiento de transacciones hasta permitir el procesamiento seguro de datos y la colaboración sin exponer datos en bruto. En general, el sector de la privacidad está evolucionando para satisfacer las demandas de las finanzas convencionales, enfocándose en la usabilidad, la verificabilidad y el cumplimiento. Este cambio indica una maduración desde modelos experimentales de privacidad hacia una infraestructura capaz de soportar aplicaciones institucionales a gran escala.