Las transacciones de criptomonedas son vulnerables a la "manipulación de la dirección de retiro", un método en el que los atacantes reemplazan la dirección del destinatario por una que controlan. Esto puede ocurrir a través de troyanos que secuestran el portapapeles, sitios de phishing o canales de comunicación comprometidos. Una vez que los fondos se envían a la dirección incorrecta, la recuperación es casi imposible debido a la naturaleza irreversible de las transacciones en blockchain. Para prevenir tales ataques, los usuarios deben implementar un proceso de verificación en múltiples capas. Esto incluye verificar los primeros y últimos cinco caracteres de la dirección del destinatario antes de enviar fondos, usar funciones de seguridad de la billetera como libros de direcciones y listas blancas, y realizar pequeñas transacciones de prueba antes de transferencias grandes. Mantener la seguridad del dispositivo actualizando el software antivirus y usando dispositivos dedicados para las transacciones también puede reducir los riesgos. En caso de un incidente sospechoso de manipulación, los usuarios deben desconectarse inmediatamente de internet, verificar las transacciones en un dispositivo seguro y reportar las transferencias no autorizadas a las plataformas relevantes y a las autoridades. Adoptando estas prácticas, los usuarios pueden mejorar significativamente su seguridad contra las amenazas de manipulación de direcciones.