El presidente Trump ha anunciado planes para prohibir que grandes inversores institucionales compren viviendas unifamiliares. Esta medida tiene como objetivo abordar las preocupaciones de que tales inversiones están haciendo que la propiedad de una vivienda sea inalcanzable para muchos estadounidenses. Trump declaró: "El sueño americano está cada vez más fuera del alcance para demasiadas personas", destacando la necesidad de priorizar a los compradores individuales sobre las entidades corporativas.