El presidente Trump ha declarado que Estados Unidos tiene "control total" sobre el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento marítimo crítico para los envíos globales de petróleo. Según Trump, ninguna embarcación puede entrar o salir del estrecho sin la aprobación de la Marina de los EE. UU., lo que subraya la presencia militar estratégica en la región. Esta declaración destaca las tensiones geopolíticas en curso y el compromiso de Estados Unidos para asegurar vías marítimas internacionales vitales.