El Super Bowl LX, celebrado el 9 de febrero de 2026 en el Levi's Stadium, vio a los Seattle Seahawks derrotar a los New England Patriots 29-13. Aunque el juego fue notable por sus jugadas defensivas, la verdadera acción se desarrolló en el mundo de las apuestas, donde los mercados de predicción superaron a las casas de apuestas tradicionales. Kalshi reportó un volumen récord de 871 millones de dólares en operaciones el día del juego, contribuyendo a un estimado de 1.200 millones de dólares en operaciones en mercados de predicción a través de plataformas como Kalshi y Polymarket. En contraste, las casas de apuestas de Nevada reportaron un volumen de apuestas de 133,8 millones de dólares, el más bajo desde 2016, a pesar de que la Asociación Americana de Juegos señaló un aumento del 27% en las apuestas legales nacionales, alcanzando los 1.760 millones de dólares. Los analistas sugieren que el cambio hacia los mercados de predicción es estructural, impulsado por su mayor accesibilidad y la diversidad de contratos que ofrecen. Esta tendencia destaca una posible transformación en la forma en que las apuestas deportivas se integran con la dinámica de los mercados financieros.