El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, indicó que el banco central está optando actualmente por mantener las tasas de interés a pesar del impacto energético causado por la guerra en Irán. Hablando el lunes, Powell enfatizó la preferencia de la Fed por un enfoque mesurado, señalando que, aunque se puede pasar por alto el impacto inmediato del aumento de los precios del petróleo, un cambio en las expectativas de inflación a largo plazo podría provocar un cambio en la política. Destacó el doble desafío que plantean los choques energéticos, que pueden elevar los precios y, al mismo tiempo, suprimir el crecimiento económico al tensionar los presupuestos familiares y aumentar los costos empresariales. Las declaraciones de Powell subrayan la postura cautelosa de la Fed mientras navega por estas presiones económicas. Reconoció la posible necesidad de una acción futura, pero enfatizó que la situación aún no ha alcanzado un punto crítico. Este enfoque cauteloso se alinea con las señales recientes de otros funcionarios de la Fed, que sugieren que el umbral para recortes de tasas ha aumentado, marcando el fin de la era de reducciones moderadas de tasas. Este cambio podría complicar los esfuerzos de los futuros funcionarios de la Fed para implementar recortes de tasas como anticipan algunas figuras políticas.