Polymarket, un mercado de predicciones descentralizado, está envuelto en una disputa sobre la definición de una "invasión" de Estados Unidos a Venezuela, afectando una apuesta de alto riesgo valorada en millones. A pesar de las acciones militares de Estados Unidos contra Venezuela, Polymarket dictaminó que estas no constituían una "invasión" según sus reglas, invalidando la opción "Sí" y provocando protestas por parte de los apostadores. Esto pone de manifiesto los desafíos continuos en los mercados de predicción respecto a la interpretación de eventos complejos del mundo real. La controversia subraya un problema más amplio en los mercados de predicción descentralizados: la dificultad de definir la "verdad" cuando los resultados dependen de interpretaciones subjetivas en lugar de criterios claros y objetivos. La dependencia de Polymarket en el oráculo descentralizado UMA permite que los poseedores de tokens voten sobre los resultados, lo que puede llevar a manipulaciones por parte de jugadores importantes. Este caso ejemplifica las limitaciones del principio "el código es la ley", ya que a menudo es necesario un juicio subjetivo para interpretar eventos complejos.