El peso filipino ha alcanzado un nivel históricamente bajo, cotizando a ₱61.18 frente al dólar estadounidense. Esto marca el nivel más débil para la moneda, reflejando las presiones económicas continuas y la dinámica del mercado global. La caída en el valor del peso se produce en medio de preocupaciones más amplias sobre la inflación y la estabilidad económica en la región.