Filipinas ha reportado un aumento significativo en su tasa de inflación, alcanzando el 7.2% en abril, marcando el nivel más alto en tres años. Este incremento se atribuye al aumento de los precios en los sectores de alimentos y energía, que han sido afectados por las interrupciones en la cadena de suministro global y factores económicos locales. Los datos más recientes subrayan los desafíos que enfrenta la economía filipina mientras navega los esfuerzos de recuperación post-pandemia.