El economista Peter Schiff ha emitido una advertencia de que el aumento de los costos de la vivienda impulsados por la inflación podría provocar un colapso inmobiliario más severo que la crisis financiera de 2008. Schiff señala una disminución significativa en las solicitudes de hipotecas y refinanciamiento como un indicador clave de una posible inestabilidad del mercado. La caída en las solicitudes sugiere que los consumidores cada vez tienen menos capacidad para comprar nuevas viviendas o refinanciar hipotecas existentes, lo que aumenta las preocupaciones sobre el futuro del mercado inmobiliario.