El economista Peter Schiff ha afirmado que el aumento vertiginoso de los precios del petróleo no resultará en un incremento de la inflación, sino que probablemente desencadenará una recesión. Schiff enfatizó que son las políticas fiscales y monetarias implementadas tras el aumento de los precios del petróleo las que realmente impulsan la inflación, y no los precios del petróleo en sí mismos.