El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha iniciado un plan de transición de seis meses para descontinuar el uso de los modelos Claude de Anthropic, citándolos como un "riesgo en la cadena de suministro". Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para diversificar su base de proveedores de inteligencia artificial. El Pentágono realizó una prueba de "superusuario" con 25 especialistas en IA para evaluar alternativas, enfocándose en el razonamiento lógico, la seguridad de los datos y la velocidad de ejecución en misiones clasificadas. En respuesta, el Pentágono ha establecido asociaciones con varias empresas líderes en IA para desplegar una variedad de herramientas de IA en redes clasificadas, con el objetivo de construir un ecosistema resiliente de aplicaciones de IA. Este cambio estratégico subraya la importancia de la "seguridad de la cadena de suministro" y el "antecedente del proveedor" en la adquisición de IA a nivel gubernamental, yendo más allá de las simples consideraciones sobre el rendimiento del modelo.