Pavel Durov, el fundador de Telegram, reveló que se emitió una citación a su antiguo apartamento en Rusia, nombrándolo como "sospechoso". Durov sugirió con humor que la citación podría estar relacionada con su defensa de la libertad de expresión y los derechos de privacidad. Este desarrollo resalta las tensiones continuas entre Durov y las autoridades rusas, especialmente en relación con su postura sobre la privacidad digital y la libertad de expresión.