Pavel Durov, el fundador de Telegram, ha criticado la aplicación propuesta por la Unión Europea para la verificación de edad, afirmando que fue hackeada en cuestión de minutos tras su lanzamiento. Durov expresó su preocupación de que la aplicación, que se promociona como "respetuosa con la privacidad", podría ser utilizada potencialmente como una herramienta de vigilancia. Sus comentarios ponen de relieve los debates en curso sobre la privacidad y la seguridad en los sistemas de verificación de identidad digital.