Pavel Durov, el fundador de Telegram, ha criticado las regulaciones de redes sociales de la Unión Europea y el Reino Unido. Durov afirma que las autoridades en estas regiones están presionando a las plataformas para censurar voces disidentes bajo el pretexto de medidas de protección infantil. Sus comentarios ponen de relieve las tensiones continuas entre las empresas tecnológicas y los gobiernos sobre la moderación de contenido y la libertad de expresión.