Paradigm, una firma de inversión en criptomonedas, ha publicado un informe abogando por la exclusión de la minería de Bitcoin de las restricciones políticas dirigidas al consumo energético de los centros de datos. El informe sostiene que la minería de Bitcoin puede estabilizar las redes eléctricas al utilizar energía renovable en horas valle y devolver energía durante los períodos de alta demanda. Afirma que la minería de Bitcoin utiliza solo el 0,23% de la energía global y emite el 0,08% del carbono, contrarrestando las críticas comunes sobre su impacto ambiental. El informe, redactado por Justin Slaughter y Veronica Irwin de Paradigm, sugiere que la minería de Bitcoin equilibra de forma inherente el consumo energético comunitario, apoyando así la estabilidad de la red. Esto ocurre en medio de un creciente escrutinio político en Norteamérica, con legisladores estadounidenses proponiendo leyes para evitar que los centros de datos aumenten los costos de electricidad. Paradigm sostiene que los mineros que utilizan energía que de otro modo se desperdiciaría o que participan en programas estatales deberían ser reconocidos por sus contribuciones a la gestión de la red.