Más de 130 países están desarrollando actualmente sus propias monedas digitales, que podrían usarse para pagos transfronterizos y potencialmente afectar la estabilidad del dólar estadounidense como la principal moneda de reserva mundial. Según el Rastreador de CBDC del Atlantic Council, 137 países y uniones monetarias están explorando las monedas digitales de bancos centrales (CBDC), cubriendo el 98 % del PIB global. De estos, 72 se encuentran en etapas avanzadas como desarrollo, pruebas piloto o ya han lanzado sus CBDC.