Oracle ha anunciado una reducción significativa de su plantilla, despidiendo a 30,000 empleados, o el 18% de su fuerza laboral global, como parte de un cambio estratégico hacia la expansión de su infraestructura de inteligencia artificial. Los despidos, que afectan a regiones como América del Norte, India y Europa, tienen como objetivo reasignar recursos para financiar gastos de capital en clústeres de GPU y centros de datos de próxima generación. La empresa está reemplazando ciertos roles de soporte técnico con sistemas de inteligencia artificial, reflejando una tendencia más amplia en la industria de integrar la IA para mejorar la eficiencia. Esta medida forma parte de la estrategia de Oracle para mantener su competitividad en el mercado de computación de alto rendimiento frente a gigantes como Microsoft Azure y Amazon AWS. Se espera que los despidos ahorren a Oracle entre 3,000 y 4,500 millones de dólares anuales, que serán redirigidos para apoyar sus inversiones en infraestructura de IA.