Operación Atlántico, un esfuerzo colaborativo entre Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, está revolucionando el enfoque para combatir el fraude con criptomonedas. Esta iniciativa se centra en la intervención en tiempo real, la identificación de víctimas y la interrupción de la infraestructura de estafas antes de que se roben los fondos. Las agencias clave involucradas incluyen el Servicio Secreto de EE. UU., la Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido, la Policía Provincial de Ontario y la Comisión de Valores de Ontario. Al enfocarse en las estafas de phishing de aprobación, Operación Atlántico busca prevenir daños financieros irreversibles, marcando un cambio significativo hacia una coordinación proactiva y transfronteriza en la regulación del crimen relacionado con criptomonedas.