Los modelos de inteligencia artificial de código abierto son cada vez más vistos como el futuro de la inteligencia artificial, con los principales modelos de peso abierto capaces de satisfacer las necesidades diarias del 99% de los usuarios. Los expertos sugieren adoptar un enfoque "barra de pesas" para el uso de la IA: utilizar modelos de inteligencia avanzada como Opus o GPT para el 10% inicial de la planificación, cambiar a modelos de peso abierto como GLM o Kimi para el 80% principal de las tareas, y volver a la inteligencia avanzada para el 10% final para verificar los resultados. Esta estrategia busca combinar la eficiencia en costos con capacidades avanzadas de inteligencia.