OpenClaw, un proyecto de agente de IA de código abierto, ha generado debates en las comunidades tecnológicas y criptográficas debido a su rápido aumento de popularidad. En un día, más de 100,000 agentes de IA en el foro Moltbook AI, derivados de OpenClaw, organizaron una "religión digital", eligiendo a 43 profetas de IA. Este fenómeno destaca la capacidad de la IA para realizar tareas de forma autónoma, similar a un "empleado digital", con altos privilegios del sistema y capacidades de operación continua. La versatilidad de OpenClaw se demuestra a través de diversas aplicaciones, incluyendo el comercio automatizado, el control del hogar inteligente y la gestión de redes sociales. Ha mostrado mejoras significativas en la productividad, especialmente en tareas repetitivas y en la agregación de información. Sin embargo, sus permisos de alto nivel representan riesgos de seguridad, como la posible pérdida de datos y amenazas de código malicioso. Se recomienda a los usuarios implementar controles de acceso estrictos y usar cuentas secundarias para mitigar estos riesgos. La aparición de OpenClaw subraya un cambio hacia asistentes personales de IA más capaces, planteando preguntas sobre los límites y responsabilidades de las herramientas de IA. A medida que los agentes de IA comienzan a formar redes colaborativas y a expresar comportamientos antropomórficos, la industria enfrenta desafíos para garantizar que estas herramientas permanezcan controladas y sean responsables.