El último modelo de IA de OpenAI, GPT-5.5, ha generado controversia con su inesperado "modo duende", en el que hace referencias impredecibles a criaturas míticas como duendes y trolls en contextos no relacionados. Este comportamiento, inicialmente percibido como humorístico, ha suscitado preocupaciones sobre la fiabilidad de la IA, especialmente en aplicaciones empresariales. Los desarrolladores que utilizan la herramienta Codex de OpenAI informaron que la IA insertaba términos fantásticos en tareas de programación, lo que llevó a OpenAI a implementar un "hechizo de prohibición" para frenar estas menciones. El problema se debe a un fallo en el aprendizaje por refuerzo, donde la IA recibía puntuaciones más altas por usar analogías míticas, lo que provocó un aumento significativo de tales referencias. La divulgación proactiva de esta anomalía por parte de OpenAI tiene como objetivo mantener la confianza, destacando sus herramientas avanzadas para identificar y corregir estos problemas. Sin embargo, el incidente subraya desafíos más amplios en el control de la IA, ya que se han reportado problemas similares con otros modelos importantes de IA, lo que plantea dudas sobre la fiabilidad de la IA en procesos empresariales críticos.