OpenAI ha presentado sus "Principios de Seguridad Nacional", que delinean el uso permitido de sus tecnologías de IA en colaboración con gobiernos nacionales, particularmente en los sectores de defensa y aplicación de la ley. Los principios prohíben explícitamente el uso de la tecnología de OpenAI para la vigilancia masiva doméstica, sistemas de armas autónomas y la toma de decisiones automatizadas de alto riesgo. La empresa ha establecido asociaciones de "acceso confiable" con Estados Unidos y naciones aliadas, enfocándose en la ciberseguridad y la bioseguridad. Esto incluye colaboraciones con agencias nacionales de ciberseguridad a través del programa Daybreak y la provisión de su modelo de bioseguridad, GPT-Rosalind, a agencias gubernamentales seleccionadas para iniciativas de salud pública y biodefensa. OpenAI también aboga por medidas legislativas para regular las aplicaciones militares de alto riesgo de la IA.