Caitlin Kalinowski, jefa de robótica en OpenAI, ha renunciado debido a preocupaciones relacionadas con un contrato del Pentágono que involucra el despliegue de IA en sistemas clasificados. Según se informa, Kalinowski advirtió que la propuesta carecía de salvaguardas adecuadas contra la vigilancia doméstica y las armas autónomas letales. OpenAI sostiene que tiene límites estrictos en las aplicaciones militares, pero la renuncia subraya las tensiones entre las ambiciones de IA de Silicon Valley y las prioridades de seguridad nacional. En un desarrollo relacionado, el Pentágono ha designado a Anthropic como un "riesgo en la cadena de suministro", restringiendo a los contratistas de defensa el uso de ciertas versiones de su modelo de IA Claude. Esta rara designación para una empresa tecnológica nacional destaca los crecientes desacuerdos sobre la seguridad de la IA y su uso militar, mientras las agencias de defensa exploran cada vez más sistemas avanzados de IA para operaciones sensibles.