Los precios del petróleo han aumentado más de un 3,5% tras el rechazo de las propuestas de paz tanto por parte de Estados Unidos como de Irán. El conflicto en curso ha seguido afectando a los mercados petroleros globales, impulsando los precios al alza mientras persiste la incertidumbre. Este desarrollo subraya las tensiones geopolíticas que afectan el suministro de energía y la estabilidad del mercado.