Los depósitos en dólares estadounidenses en el extranjero han aumentado a un nivel sin precedentes de 14,5 billones de dólares, lo que representa un incremento del 220 % desde el comienzo del siglo XXI. Este crecimiento significativo subraya la continua demanda global del dólar estadounidense, que sigue siendo insuperable por cualquier otra moneda. El aumento de los depósitos offshore destaca el papel dominante del dólar en las finanzas y el comercio internacionales.