Nvidia está preparada para aumentar la demanda de servidores de IA con su nueva plataforma Vera Rubin, que se espera que se acelere en la segunda mitad de 2026. La plataforma, que sucede a la arquitectura Blackwell, promete mejoras significativas, incluyendo costos de tokens de inferencia 10 veces más bajos y 4 veces menos GPUs necesarias para entrenar modelos de mezcla de expertos. Se proyecta que el rendimiento por vatio mejore hasta 50 veces en comparación con Blackwell. La plataforma Rubin está actualmente en producción en TSMC, con seis nuevos chips programados para producción en masa a finales de 2026. Los principales proveedores de la nube como AWS, Google Cloud y Microsoft Azure se están preparando para integrar instancias basadas en Rubin, con Microsoft planeando despliegues extensos. Este desarrollo podría afectar la capacidad de TSMC e intensificar la competencia entre diseñadores de chips, incluyendo AMD y silicio personalizado de Google y Amazon.