Las acciones japonesas experimentaron una caída significativa debido a que las crecientes tensiones en el Estrecho de Ormuz generaron un sentimiento de aversión al riesgo entre los inversores. El índice Nikkei 225 cayó un 3,1 %, reflejando una mayor preocupación por la inestabilidad geopolítica en la región. Esta caída destaca la sensibilidad de los mercados globales a los eventos geopolíticos, especialmente aquellos que afectan rutas comerciales críticas.