El estado de Nueva York ha presentado un proyecto de ley destinado a prohibir que la inteligencia artificial proporcione respuestas en campos profesionales como la medicina, el derecho, la odontología, la enfermería, la psicología y la ingeniería. La propuesta sugiere que esta medida tiene menos que ver con la protección pública y más con mantener los monopolios de la industria. Los críticos argumentan que los profesionales están utilizando su influencia política para evitar que la IA revele sus capacidades, como redactar contratos legales o interpretar informes médicos de manera eficiente. El proyecto de ley refleja preocupaciones sobre el potencial de la IA para alterar los servicios profesionales tradicionales.