Un nuevo marco regulatorio está diseñado para alinear los requisitos de reserva de las stablecoins con los estándares de EE. UU., exigiendo que las reservas consistan principalmente en bonos gubernamentales con vencimientos de no más de tres meses. Este enfoque tiene como objetivo garantizar la estabilidad y seguridad en el mercado de stablecoins. Además, el marco permite que una parte de los activos de reserva genere intereses, lo que pretende atraer a los emisores y aumentar la demanda de bonos gubernamentales.