La batalla legal de alto perfil entre Elon Musk y Sam Altman sobre la dirección de OpenAI concluyó con los argumentos finales el 16 de mayo. Musk acusó a Altman de desviarse de la misión original sin fines de lucro de OpenAI al priorizar la comercialización y el lucro. En defensa, Altman y OpenAI argumentaron que el cambio era necesario para mejorar la misión y garantizar la seguridad de la IA mediante el desarrollo de código cerrado. El caso, que ha durado una década, ha empañado la reputación de todos los involucrados. Se espera un veredicto tan pronto como la próxima semana.