Movement Labs ha solicitado la protección por bancarrota bajo el Capítulo 11, citando pasivos de hasta 10 millones de dólares. Esta solicitud concluye un año desafiante para la empresa, que ha estado plagada de disputas de gobernanza, un escándalo relacionado con la creación de mercado y un cambio estratégico fallido. La decisión de buscar la protección por bancarrota resalta las dificultades financieras y operativas que la empresa enfrentó al intentar manejar estos problemas.