Las tasas hipotecarias han aumentado a un promedio de 6.48% para un préstamo fijo a 30 años y 6.09% para un préstamo a 15 años al 25 de marzo, reflejando una presión continua al alza en los costos de endeudamiento. Este aumento ha contribuido a una caída del 10.5% en el volumen de solicitudes hipotecarias la semana pasada, lo que indica una desaceleración en la actividad del mercado inmobiliario. La demanda de refinanciamiento también cayó un 15%, aunque sigue siendo más alta que el año pasado. El aumento de las tasas está influenciado por los elevados rendimientos del Tesoro y las continuas incertidumbres económicas globales, incluyendo los altos precios del petróleo y las preocupaciones inflacionarias. Aunque las previsiones sugieren una posible disminución de las tasas a alrededor del 6.1% para finales de 2026, el entorno actual plantea desafíos de asequibilidad para los compradores, afectando tanto la demanda como la dinámica del mercado.