El centro de datos de Amazon en Baréin fue alcanzado por un misil el 3 de abril, causando interrupciones significativas en el servicio. Este ataque sigue a las advertencias emitidas a las principales empresas tecnológicas sobre los riesgos potenciales en Oriente Medio. A principios de marzo, otros dos centros de datos de Amazon en Baréin y los Emiratos Árabes Unidos también fueron atacados, lo que provocó cortes generalizados en el servicio de internet. La destrucción de la instalación en Baréin ha provocado interrupciones inmediatas en el servicio, afectando a millones de usuarios y empresas que dependen de la infraestructura de AWS. Amazon ha anunciado la exención de las tarifas de uso para los usuarios afectados en marzo, reconociendo el impacto financiero del ataque. El incidente subraya la vulnerabilidad estratégica de los centros de datos en zonas de conflicto, con posibles implicaciones a largo plazo para los costos de servicios en la nube y las inversiones en infraestructura en la región.