La estrategia de adquisición de Bitcoin de MicroStrategy, a menudo criticada por estar sobreapalancada, es una apuesta macroeconómica calculada sobre la devaluación de las monedas fiduciarias, particularmente el dólar estadounidense. La empresa financia sus compras de Bitcoin mediante bonos convertibles y senior no garantizados a largo plazo y con bajos intereses, evitando las trampas tradicionales del apalancamiento como las altas tasas de interés y la liquidación forzada. Esta estructura permite a MicroStrategy mantener sus tenencias de Bitcoin sin la presión inmediata de vender, incluso durante las caídas del mercado. A pesar de la percepción de que MicroStrategy se ha volcado completamente a la especulación con Bitcoin, sigue generando ingresos sustanciales de su negocio principal de software, proporcionando un flujo de caja estable para cubrir los gastos por intereses. La estrategia de la empresa se basa en la creencia de que Bitcoin servirá como cobertura contra la inflación y la devaluación de las monedas fiduciarias, con su suministro fijo en contraste con la posible depreciación del dólar. Este enfoque posiciona a MicroStrategy más como un inversor macroeconómico a largo plazo que como un operador especulativo, aprovechando herramientas institucionales para beneficiarse potencialmente de las tendencias monetarias futuras.