Michael Burry, conocido por su apuesta presciente contra el mercado inmobiliario en 2008, ha criticado una transacción de 5.400 millones de dólares que involucra a Nvidia, Valor y xAI de Elon Musk. La crítica de Burry, publicada en Substack, califica la ingeniería financiera detrás del acuerdo como "fugazi". La transacción implica que Nvidia venda más de 100.000 GPUs a Valor, un vehículo de propósito especial parcialmente financiado por la propia Nvidia, generando 5.400 millones de dólares en ingresos. Apollo organizó un financiamiento de 3.500 millones de dólares para Valor, que fue securitizado y vendido a Athene, la subsidiaria de seguros de Apollo. Burry destaca varios riesgos, incluyendo capital que regresa al origen, riesgo de concentración y posible obsolescencia de las GPUs. Advierte que la deuda securitizada expone a los jubilados, a través de Athene, a riesgos relacionados con la infraestructura de IA. El análisis de Burry se centra en el crédito privado tradicional y la financiación de infraestructura de IA, señalando la ausencia de activos criptográficos en el acuerdo. La transacción plantea preguntas sobre la calidad de los ingresos de Nvidia y la exposición de los titulares de anualidades a riesgos de tecnología única.