Michael Burry criticó los llamamientos de los directores ejecutivos de OpenAI y Anthropic a ralentizar el desarrollo de la IA, y calificó esa postura de sumamente interesada. Burry citó cuatro razones para sus críticas: los modelos de lenguaje de gran tamaño no son una verdadera IA, la iniciativa protege a las empresas ya establecidas, genera expectación antes de las ofertas públicas iniciales y oculta un crecimiento débil. Afirmó que los llamamientos a ralentizar el desarrollo tienen como objetivo encubrir una desaceleración incontrolable de la industria y el aplazamiento de los planes de cotización en bolsa.