La industria fintech de México está abogando por reformas a la "Ley Fintech 2.0" para modernizar los marcos regulatorios de los criptoactivos y las tecnologías financieras. Bajo el liderazgo de Ángel Cabrera, el nuevo titular de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la industria busca resolver los cuellos de botella en el proceso de aprobación y establecer estándares más claros y flexibles. Las propuestas clave incluyen procesos de autorización acelerados, gestión de riesgos escalonada y una regulación integral de los modelos financieros abiertos. La Ley Fintech vigente, promulgada en 2018, se considera obsoleta, especialmente en su manejo de los criptoactivos, que siguen siendo restringidos a pesar del crecimiento del mercado global. La industria pretende promover modelos financieros híbridos que integren servicios como pagos, crédito y seguros, lo que podría mejorar la inclusión financiera en un país donde el 85% de las transacciones se realizan en efectivo y muchos permanecen fuera del sistema financiero tradicional.