El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo aumentó un 4,2 %, siendo el principal factor el incremento de los costos de la energía. Esto representa una presión inflacionaria significativa, ya que los precios de la energía continúan afectando los gastos generales de los consumidores. Los datos destacan los desafíos económicos continuos, dado que la energía sigue siendo un componente volátil de la medida de inflación.