Los planes para una misión a Marte están programados para comenzar en los próximos 5 a 6 años, ejecutándose simultáneamente con los proyectos lunares en curso. Sin embargo, la Luna seguirá siendo el foco principal en las etapas iniciales de este esfuerzo de exploración dual. Este enfoque estratégico busca aprovechar los avances y conocimientos obtenidos de las misiones lunares para facilitar la exploración posterior de Marte.