El mercado está experimentando una fase de "mala valoración del riesgo" debido a una combinación de debilitamiento del empleo, contracción energética y tensiones geopolíticas, según un analista de Bitunix. Las ofertas de empleo en EE. UU. han disminuido, los precios de la gasolina han aumentado hasta los 4 dólares, y la producción de la OPEP ha alcanzado su nivel más bajo desde el pico de la pandemia, lo que indica presiones inflacionarias no resueltas y caminos políticos inciertos. Geopolíticamente, Irán ha ampliado sus objetivos para incluir la tecnología y la infraestructura de datos de EE. UU., aumentando los riesgos desde las cadenas de suministro de energía hasta la infraestructura digital. Mientras tanto, las divisiones dentro de la OTAN y las acciones militares de los Emiratos Árabes Unidos en el Estrecho de Ormuz destacan la falta de una respuesta global unificada, complicando aún más las evaluaciones de riesgo del mercado. En este entorno, el comportamiento del capital se ha vuelto conservador, con una mayor demanda de efectivo y activos refugio, mientras que las valoraciones de los activos de riesgo permanecen distorsionadas.