Los analistas del mercado están destacando la volatilidad actual como un "mercado impulsado por titulares", con movimientos significativos influenciados por factores externos. El 18 de abril, la reapertura del Estrecho de Ormuz coincidió con que el Nasdaq lograra su 13ª ganancia consecutiva, alcanzando un nuevo máximo, mientras que los precios del petróleo en EE. UU. cayeron y el oro y la plata se dispararon. Matt Powers, socio gerente de Powers Advisory Group, sugirió que, aunque el mercado podría haber tocado un fondo a corto plazo, su trayectoria sigue siendo muy sensible a los cambios en los precios del petróleo, las políticas de la Reserva Federal y los desarrollos geopolíticos. Powers señaló la resistencia de las acciones estadounidenses, indicando una sólida tendencia subyacente del mercado, pero enfatizó la necesidad de una participación más amplia de los sectores para sostener el repunte. Las ganancias corporativas jugarán un papel crucial en el apoyo a este impulso. Los estrategas de UBS coincidieron con este sentimiento, proyectando un mayor potencial alcista para las acciones estadounidenses durante el próximo año, impulsado por un fuerte crecimiento de las ganancias corporativas y una economía robusta.