Doce oficiales de policía malayos están bajo investigación por presuntamente robar a ocho ciudadanos chinos 50,000 USDT en febrero. El abogado de las víctimas criticó a la policía por retrasar la investigación y advirtió que presentará una denuncia ante la Comisión Anticorrupción de Malasia si se sospecha de protección interna. Según se informa, los oficiales ingresaron a la residencia de las víctimas bajo el pretexto de una operación contra el fraude y los coaccionaron para que transfirieran criptomonedas sin evidencia de un delito. El jefe de policía declaró que los oficiales han sido suspendidos y que el caso se está investigando como un robo en banda, a la espera de extensos informes forenses y técnicos sobre criptomonedas.