Cuatro importantes instituciones financieras — Moody’s Analytics, Goldman Sachs, JPMorgan Chase y EY-Parthenon — han aumentado de manera independiente sus estimaciones sobre la probabilidad de una recesión en Estados Unidos en los próximos 12 meses a más del 30%, citando la crisis petrolera en curso. Moody’s Analytics reportó la probabilidad más alta con un 48,6%, seguida por EY-Parthenon con un 40%, JPMorgan Chase con un 35% y Goldman Sachs con un 30%. Esto representa un aumento significativo respecto a estimaciones anteriores, con el economista jefe de Moody's, Mark Zandi, señalando un incremento pronunciado desde el 15% en diciembre de 2024. El aumento en las probabilidades de recesión se atribuye en gran medida al reciente aumento en los precios del petróleo, impulsado por tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz. Los precios del crudo Brent han subido de 70 a más de 100 dólares por barril desde finales de febrero, afectando el suministro energético global. Datos históricos de JPMorgan sugieren que tales choques en los precios del petróleo han precedido a menudo a recesiones. Mientras tanto, el CEO de BlackRock, Larry Fink, destacó dos posibles resultados: una resolución que conduzca a precios más bajos del petróleo y crecimiento económico, o un conflicto prolongado que resulte en precios altos sostenidos y presiones recesivas.